jueves, 31 de marzo de 2011

Fiódor Dostoievski honrado insuficientemente...


Puede que hubieran pasado minutos desde que había dicho que quizá la Bovary de Flaubert fuese la mejor novela que haya leído, cuando Vero extrajo de mis olvidos su pedido de ver a Dostoievski entre los difamados gráficamente por mi mano, recordándome también y sin saberlo cómo -en cierta época en que la henna con que Dios había tatuado la frente de Caín (obnubilados ambos de alcohol en un verano más violento de lo previsto) todavía disimulaba las primeras arrugas de mi frente- había yo matado gustosamente a la vieja usurera, sucias las manos del ruso solamente, y renegado de Siberia con mis fatuas manos inmaculadas (que lucían tan sucias y cobardes cuando, mucho después, sacaron por primera vez a Los Karamazov del estante).
Dicen que Los Karamazov fue escrito a vuelapluma, y no sé si pensaba en esto cuando dejé que se extraviasen mis bosquejos en las pilas que me franquean y ensucié el papel, como quién comete un pequeño crimen, iniciático y torpe. Volveré ahora a mi Siberia finalmente aceptada, una cuyo más grande encanto sea tal vez, ya que no la redención, la posibilidad de esbozar con mi simiesca mano ese gesto alegre y dolorido, parodia del que hiciera la mano elegante de Flaubert, cada vez que desecho otro bollo de papel en esos montoncitos de fracaso que uno tiene la precaución de barrer cada mañana.

1 comentario:

floreegraphica dijo...

Estoy interesada en cambiar ilustraciones para lo del proyecto cientifico de yamao, si te interesa mandame en un mail tu ilustracion! Igual espero una respuesta. Tu trabajo es increible!
Gracias desde ya! saludos!

missfrem@hotmail.com